‘El exorcista, el comienzo’: un mal inicio.
Categorias: Críticas
Escrito por: Ibon Herreros
Iniciada en su día por Paul Schrader y reiniciada por Renny Harlin tras el despido del primero, nos llega una secuela de la mítica película de terror “El exorcista”. De la mano de Harlin asistimos a la explicación de las dudas del padre Merrin sobre su fe. El escepticismo se adueña de él tras una terrible experiencia con las tropas nazis en la que es obligado a elegir la muerte de varias personas entre un amplio grupo si quiere salvar al resto. La película explica la figura y cambios del padre convertido a arqueólogo y el inicio de su lucha contra el mal, escondido en una iglesia de un remoto país del continente Africano.
Hay varios aspectos negativos que es imposible pasar por alto. Se nota mucho, muchísimo, la rapidez y la falta de tiempo con la que contó el director para realizar el rodaje. Los efectos son pobres y nada eficaces en pantalla. Peor aún es comprobar como aparecen y desaparecen personajes repentinamente. Y lo que colma la paciencia del espectador es la flojísima historia sobre el pasado del padre Merrin. Es muy floja y está muy mal representada en pantalla, sobre todo a través de breves flashbacks que delatan la falta de delicadeza de su director a la hora de filmar historias ajenas a los géneros de acción y de terror.
Pero hay que ser justos y destacar los pocos aspectos positivo de la película. Stellan Skarsgard realiza una interpretación bastante sobria y cercana a la original de Max Von Sidow. Mientras, Renny Harlin le imprime su sello personal a la película con muchos primeros planos y jugando con el ángulo de la cámara. Ahí termina lo positivo.
Este proyecto no pasaría de pobre si no fuese porque intenta ser el origen de “El Exorcista”, y esa es una gran responsabilidad. Pretender ser la introducción de una obra maestra es un gran reto. Por eso lo mejor que puede hacer un seguidor de esta saga es olvidar esta precuela.



